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En la Ciudad de México existen muchas leyendas, algunas antiguas, otras recientes, sobre la existencia de lugares embrujados. Historias paranormales que lo hacen aún más terrorifico, existen cientos de fantasmas que uno no puede soltar y cada colonia tiene su propia y varias leyendas. 

En la Roma, por ejemplo, hay una que habita en la esquina de Insurgentes y Álvaro Obregón, ahí está la "Casa Negra" de la Roma, antigua construcción porfiriana que según cuentan, está infestada de fantasmas. 

La Roma fue una de las primeras colonias que se construyeron durante el siglo XX, pero con el paso del tiempo, algunas de sus grandes y características casonas fueron quedando abandonadas, por distintas razones, las historias de fantasmas acompañan la soledad de estos emblemáticos sitios.

Historia de la Casa Negra 

La historia aterradora de este lugar, también conocido como la Casa de la Familia Mondragón, comenzó en 1935, cuando era ocupada como hospicio para enfermos de  tifoidea, enfermedad que en aquellos tiempos se relacionada, supuestamente, con el demonio. Una noche, los vecinos decidieron prenderle fuego. Todos los que estaban adentro, murieron.

Después de un tiempo, los dueños pudieron salvar parte de la estructura de la casa. Las crónicas de la ciudad relatan que poco después la casa pasó a ser propiedad de una familia de sociedad de apellido Mondragón, pero un día el padre, la madre y los tres hijos amanecieron muertos en sus camas sin que se conocieran las causas. Como no tenían más familia conocida, la casa pasó a ser propiedad del gobierno, que intentó rentarla y remodelarla.

Lleva tanto tiempo abandonada que todo el que la ha visto se pregunta qué es, qué hay adentro, por qué está pintada de negro. Es una suerte de castillo en ruinas, rayado, tapado por puestos ambulantes. Pero es una presencia enorme en la entrada de la colonia Roma. Como cualquier casa donde supuestamente asustan, la “casa negra” de Álvaro Obregón está abandonada y adentro hay basura y algunos colchones viejos que dan fe de que alguna vez alguien intentó vivir ahí.

Nadie ha podido pasar la noche dentro de ella, incluso se dice que se escuchan ruidos en la actualidad. Vendedores ambulantes con puestos cercanos a la casa cuentan que, pasadas las 10 de la noche, la temperatura comienza a bajar de forma drástica, se empiezan a escuchar gritos de sufrimiento, se azotan las puertas y ventanas e inclusive objetos dentro de las habitaciones comienzan a flotar. Dicen que es muy difícil que un negocio ambulante prospere si se coloca a las afueras de la casa. 

Y tú… ¿Te atreverías a pasar una noche en La Casa Negra de la Colonia Roma?

 

 

 

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