La Casa de las Brujas
Anuncios

Existe una icónica casa en la colonia Roma que en una de sus esquinas preserva un famoso lugar, la Casa de las Brujas, que se ubica entre las calles Orizaba y Durango, en la Plaza Río de Janeiro. Cuenta la leyenda que en este enigmático lugar habitó una famosa bruja.

El famoso edificio fue construido allá por el año 1908, cuando el entonces presidente Porfirio Díaz, con motivo del centenario de la Independencia de México, lo mandó edificar. El encargado del proyecto fue el ingeniero británico Regis A. Pigeon, quien quiso diseñar una construcción diferente, por lo que se inclinó por el estilo inglés.

La historia cuenta que Pachita heredó la tradición ancestral de magia y curación, misma que expresaba con las manos. Su clientela y los vecinos decían que la curandera extraía órganos dañados para reemplazarlos por otros en perfecto estado, eliminaba tumores y alejaba todas las malas energías en rituales muy conocidos.

En la Casa de las Brujas, el oficio de Pachita era bien conocido, pero nunca cobró por sanar a otros. Eran las aportaciones voluntarias las que aceptaba de sus pacientes. Igual la visitaban colonos de la Roma Norte que políticos, artistas y actrices. Todos ellos venían a su consulta “mágica” para que con pociones y cirugías sin anestesia les ayudara a mitigar el mal.

La leyenda urbana cuenta que Pachita operaba a sus pacientes con un cuchillo de cocina y los mandaba a reposar tres días. El tratamiento incluía elixires que ella preparaba. Uno de sus principales aprendices fue el actor y psicomago Alejandro Jodorowsky, quien ha escrito acerca de la bruja y cómo curaba poseída por el espíritu de Cuauhtémoc, último emperador azteca.

Read more